Se estima que dentro de 7 a 10 días aumentará la demanda de internación en la provincia. Los centros sanitarios están con menos personal por cuestiones de salud o por licencias.
Ayer, la provincia de Salta superó la barrera de los 2 mil casos diarios de COVID-19 y la mayoría de los hospitales ya no tienen capacidad operativa para recibir a más pacientes para internación.
Desde el Ministerio de Salud Pública notificaron 2.262 casos confirmados en las 24 horas previas. Hay 77 personas internadas en terapia intensiva y 44, asistidas con respirador. Hasta ayer, 2.821 salteños habían muerto por esta enfermedad.
«Trabajamos a pleno, casi en un 100 por ciento», manifestaron gerentes de hospitales de Capital, que además cuentan con menos personal por cuestiones de salud o por licencias.
En un contexto en que aumentan los contagios de COVID-19 de manera exponencial, referentes de Salud Pública esperan que dentro de unos 7 a 10 días aumente la demanda de internaciones.
Por eso, el miércoles pasado, en una reunión con el ministro de Salud, Juan José Esteban, se decidió suspender a partir del lunes próximo y hasta mediados de febrero las cirugías programadas, que no sean de pacientes con cáncer.
Desde la cartera sanitaria pidieron a los gerentes tener una oferta lo más amplia posible de camas para prepararse para ese pico.
Los médicos que gestionan centros sanitarios ven con preocupación el alto índice de positividad y la gran circulación de gente que hay. Un porcentaje, aunque sea pequeño, de los casos confirmados va a requerir algún tipo de atención hospitalaria, lo que dependerá en gran medida de si las personas están vacunadas o no.
Los expertos definieron a la falta de vacunación como «el principal problema», que acecha a la salud pública en la actualidad.
Sistema en tensión
En el hospital Papa Francisco tienen las terapias intensiva e intermedia colmadas, sin posibilidad de ampliar la capacidad actual, sobre todo porque hay personal de licencia. En este momento hay 20 camas en terapia intensiva y 12 en intermedia: todas, ocupadas.
En el Señor del Milagro, las terapias están completas -más de la mitad, con pacientes COVID- y no pueden cubrir más. Mientras gente en la guardia espera para internarse, hay trabajadores infectados y aislados.
En el Oñativia trabajan a un 100 por ciento y buscan acomodar a los pacientes de la mejor forma posible para recibir a quienes necesiten internación la semana próxima.
En el San Bernardo la ocupación es del 90 por ciento: hay nueve pacientes con COVID-19: uno en terapia intensiva y los demás, en sala. Se trata de personas que requieren la atención específica que brinda este hospital, como aquellos con politraumatismos y problemas cardiológicos. Por ahora, no tienen pacientes que tengan solo COVID-19.
En el Materno Infantil, el nivel de ocupación en el área pediátrica no es significativo, con 6 niños internados, pero en el área de adultos, sí: hay 50 mujeres con COVID-19. El personal también está limitado: ayer, 120 trabajadores estaban aislados por tener COVID-19 o por ser contactos estrechos.

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