Graciela Villata, testigo clave en el juicio por el hundimiento del ARA San Juan

Escuchar esta noticia
Powered by Estudios Max
x1

Graciela Villata, exsecretaria de Logística del Ministerio de Defensa, fue la primera funcionaria civil en enterarse de la pérdida de comunicación con el submarino ARA San Juan y, días después, de la noticia de su implosión. Con casi cinco décadas en la función pública y una trayectoria que incluye un paso por el Congreso de la Nación y su labor como colaboradora del entonces ministro de Defensa Oscar Aguad, Villata declaró en el juicio oral por el hundimiento del submarino en calidad de testigo, describiendo las primeras horas del operativo de búsqueda.Graciela Villata, testigo clave en el juicio por el hundimiento del ARA San Juan

Villata se incorporó al Ministerio de Defensa en julio de 2017, justo cuando el ARA San Juan completaba su patrulla de control de mar. Fue contactada a las 21:48 del 16 de noviembre por el almirante Marcelo Srur, jefe de la Armada, quien le informó la inminente expiración del protocolo de comunicación obligatoria (INTERCOM) con el submarino, cuya última comunicación se había registrado a las 22:00 del 14 de noviembre. Srur inicialmente describió la situación como un blackout —un corte de energía que impedía las comunicaciones— mientras el submarino navegaba en superficie, estimando un 50% de probabilidad de hallar la nave en esas condiciones, cifra que aumentó al 70% al día siguiente.

Ante la ausencia del ministro Aguad, que se encontraba en Canadá, y del secretario Horacio Chighizola fuera del país, Villata y el jefe de gabinete Raúl Rippa se trasladaron al Edificio Libertador, sede del Ministerio. Chighizola, por su parte, se dirigió a la Armada. Posteriormente, la comitiva ministerial, integrada por Aguad, Srur, Chighizola, Villata y el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Bari del Valle Sosa, viajó a Mar del Plata para avanzar en las acciones de búsqueda.

En una reunión en la Base Naval de Mar del Plata, los altos mandos navales expusieron la cronología del siniestro. Durante la presentación, Villata interrumpió al descubrir que no se le había informado sobre un principio de incendio y el ingreso de agua en el compartimento de baterías que el submarino había reportado previamente. Aguad confirmó que tampoco había recibido esa información. Además, se ocultó a las autoridades del Ministerio un mensaje naval (SUBMISS) enviado por el comandante de la Fuerza de Submarinos, capitán de navío Claudio Villamide, destinado a alertar sobre la situación de “submarino extraviado” a nivel interno.

Tras la reunión, el ministro ordenó que el jefe de la Armada declarara formalmente el caso SARSUB (Search and Rescue Submarine) para activar el protocolo internacional de búsqueda y rescate y autorizó a Villata a trasladarse a la Base Naval de Puerto Belgrano para coordinar las operaciones en tiempo real. Chighizola fue enviado al Estado Mayor General de la Armada, en Buenos Aires.

Durante cuatro días, desde el 18 hasta la madrugada del 22 de noviembre, Villata permaneció en Puerto Belgrano, epicentro de las tareas operativas. Allí, coordinó la comunicación directa con el Ministerio, facilitó el enlace con ayuda internacional y garantizó el abastecimiento de víveres y combustible para las unidades desplegadas. Describió la intensa actividad en la sala de operaciones, donde se analizaba rigurosamente cada indicio y señal recibida en el Atlántico Sur, en busca del submarino y sus 44 tripulantes. Villata destacó la colaboración abierta y el diálogo constante con el contralmirante López Mazzeo, entonces al frente del Comando de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada (COAA).

Durante su testimonio, Villata también reveló que el almirante Srur inició un sumario que llevó a la suspensión exprés, aunque luego anulada, de López Mazzeo y Villamide como presuntos infractores. Expresó su sorpresa porque, poco después de la tragedia, se afirmara que el submarino no estaba operativo, señalando que si el jefe de la Armada había invitado al ministro Aguad a navegar el ARA San Juan en Ushuaia, el buque debía estar en condiciones de hacerlo.

El momento más duro del testimonio de Villata fue cuando narró cómo se enteró de la implosión del submarino, información recibida en la madrugada del 22 de noviembre de 2017 a través de sensores estadounidenses y comunicada por López Mazzeo. La noticia confirmaba que no había posibilidad de encontrar con vida a los tripulantes. Villata recordó haber expresado ante sus colegas en el COAA: “Es una tragedia”. Días después, la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBTO), con sede en Austria, confirmó oficialmente un “evento anómalo, singular, corto, violento y no nuclear consistente con una explosión” en la fecha y hora cercanas al último contacto del submarino.

La exfuncionaria declaró convocada por la fiscalía a cargo de Gastón Pruzán ante el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz, que suspendió las audiencias hasta el 4 de mayo. El tribunal está presidido por Mario Reynaldi e integrado además por los jueces Enrique Baronetto, Luis Giménez y Guillermo Quadrini.

0 Interacciones
Conversación en Vivo
Comunidad Segura
Opiniones de la Comunidad

¿Nadie ha roto el hielo todavía?

Tu opinión es importante para nosotros. Sé la primera persona en dejar un mensaje.

Empezar conversación ahora