Se acordó que Aguas del Norte, pedirá al Ministerio de Economía y Servicios Públicos, la contratación de 15 camiones cisternas, que se sumarán a los 51 ya existentes y que están en circulación en todo el territorio.
Mientras los reclamos por el desigual acceso al agua potable se repiten en toda Salta, el Ente Regulador de los Servicios Públicos (Enresp), convocó a una Mesa del Agua, para brindar soluciones en el corto plazo ante las falencias en la distribución del servicio. En ese sentido, se acordó que la empresa prestaría Aguas del Norte, pedirá al Ministerio de Economía y Servicios Públicos, la contratación de 15 camiones cisternas, que se sumarán a los 51 ya existentes y que están en circulación en todo el territorio.
En la mesa de diálogo, que también contó con legisladores e intendentes, el presidente de la empresa Luis María García Salado, se mostró a favor que se declare la emergencia hídrica en Salta. Indicó que con ello, se «va a posibilitar que junto a todos los organismos de Estado, podamos resolver de forma inmediata» las problemáticas que se vayan presentando, dejando un poco de lado la burocratización ante cada pedido que se presenta y se pueda «actuar más rápido».
García Salado afirmó que el encuentro resultó importante para aclarar que el problema del agua en la provincia es un «problema solidario» y no exclusivo de la empresa que preside. «Es un problema de todos los que tenemos obligaciones y participaciones para dar esencial servicio a la comunidad», indicó, remarcando que el principal factor de la situación crítica que se vive hoy, es la «gran desinversión» que Salta tiene desde hace décadas, sean en fuentes o redes de agua.
Por tal motivo, se anunció la contratación de 15 nuevos camiones aguateros, que se sumarán a los 51 que ya están en funcionamiento. La nueva adquisición será derivada a las zonas más críticas que detectaron: Tartagal, General Mosconi y Orán; y será costeada por el Ministerio de Economía y Servicios Públicos, después que Aguas del Norte realice el pedido formal.
«La gente no puede esperar a la realización de las obras, por más que tengamos 198 millones de dólares para invertir», expresó el presidente de la empresa. Ese monto, fue anunciado desde el gobierno de Gustavo Sáenz, para un plan de obras trienal que incluirá el recambio de cañerías, plantas potabilizadoras y depuradoras en la provincia. Dichos fondos serán aportados desde el Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (ENHOSA) y el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial.
Al ser consultado por los contínuos cortes, y que llevó a manifestaciones de vecinos en Capital, Tartagal, Rosario de la Frontera, General Güemes y Orán, aseguró que ello evidencia la realidad del servicio. «Me solidarizo, pero por más que hoy me hagan una manifestación, no les soluciono hoy el tema» porque «no tengo la varita mágica para decir que abro una canilla y sale agua», expresó.
Acusó que la realidad que se vive en la provincia son los 40 años de desinversión pues nunca se contempló mejorar el sistema. «Nunca se invirtió acá, ni en fuentes de agua, ni en las cañerías, por eso estamos perdiendo el 55% del agua», indicó. A lo que agregó que a estos problemas técnicos, se suma la falta de agua en sí, dado que el 80% del agua que se suministra en el territorio provincial, viene de pozos que se llenan con las lluvias, que recién se dieron esta semana.
García Salado, aseguró que el contexto actual superó todas las planificaciones de contingencia hídrica que habían llevado adelante con Sáenz. Por eso destacó que la Provincia se haya comprometido a llevar adelante un plan de inversión en infraestructura, que son los 198 millones de dólares. 
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