Apertura de Muestra: “Luchas y libertades generala Juana Azurduy, rebelión con historia”, en el Arias Rengel

El Museo Casa Arias Rengel (Peatonal La Florida 20) realiza la apertura de la muestra “Luchas y Libertades Generala Juana Azurduy Rebelión con Historia”, el viernes 11 de junio.

Sobre la muestra

La muestra consta de cartelería sobre el Decreto de la Generala Juana Azurduy, organizada por el Museo Casa Arias Rengel en conjunto con la Biblioteca y Museo Históricos Museo Histórico del Regimiento de Caballería Ligero 5 “Gral. Güemes” (RCEXPLM5).

Sobre Juana Azurduy de Padilla

Feu una mujer comprometida con la Revolución y la guerra contra los realistas en la región del Alto Perú. No sólo porque ella representó la lucha armada de la población indígena y mestiza alto- peruana agobiada por siglos de expoliación colonial, sino también porque fue una mujer que se involucró en la causa independentista y tomó las armas contra los Realistas en una sociedad que vedaba el acceso de las mujeres a la vida política. En el corazón de Juana latían los ecos de las rebeliones andinas, que sacudieron al Virreinato del Perú a fines del siglo XVIII.

Breve reseña sobre su vida

Nació el 12 de julio de 1780 en Chuquisaca (actual ciudad de Sucre), un año antes del inicio de la revuelta protagonizada por Tupac Amarú II que conmovió a toda la región y fue brutalmente reprimida por las autoridades españolas.

Juana era hija de doña Eulalia Bermúdez, una “chola” (mestiza, hija de padre español y madre india) y de don Matías Azurduy, un hombre blanco que poseía haciendas en la región. Desde niña acompañaba a su padre en las labores rurales junto a los indígenas que trabajan sus tierras. Aprendió a ser una excelente jinete y dominó las lenguas quechua y aymara.

En 1799, Juana se casó con Miguel Asencio Padilla, que era hijo de unos vecinos de hacienda y amigo de sus padres. Fruto del matrimonio nacieron cinco hijos.

La vida de Azurduy y Padilla cambió en mayo de 1810, apoyaron al Ejército Auxiliar del Alto Perú enviado desde Buenos Aires. Luchó en la región del Alto Perú, desde el norte de Chuquisaca, en el Altiplano, hasta las selvas del sur. Organizó un batallón llamado “Los Leales” y un cuerpo de caballería conformado por 25 mujeres, conocido como “Las Amazonas”.

Juana y Manuel perdieron en la lucha a cuatro de sus hijos, pero siguieron luchando apoyando la nueva ofensiva del ejército comandado por Manuel Belgrano y estuvieron junto a él en la derrota de la Batalla de Ayohuma.

Azurduy comenzó a ser nombrada en los partes de guerra, su figura obtuvo brillo propio y comenzó a ser conocida por sus contemporáneos.

Fue reconocida por Manuel Belgrano, quien le obsequió su espada. Belgrano, además, le escribió al director supremo Juan Martín de Pueyrredón para que le concediera a Azurduy el grado de teniente coronel.

En septiembre de 1816 murió Padilla. Al poco tiempo Juana decidió trasladarse a Salta y unirse a las fuerzas patriotas de Martín Miguel de Güemes con quien luchó hasta 1821 cuando murió el líder salteño. La nueva pérdida la alejó del escenario militar.

Dejanos tu comentario