Ayer se vivieron momentos de tensión y nerviosismo en distintas zonas de la ciudad de Salta debido a que varios vecinos decidieron cortar las calles en reclamo de algo tan básico y elemental como el agua potable.
Un grupo de vecinos cortó ayer la avenida Bolivia, a la altura del Salta Polo, reclamando que hace varias semanas no tienen agua potable en sus casas. En otro punto de la ciudad, vecinos de Universitario, Parque Belgrano, Castañares, Ciudad del Milagro y 17 de Octubre, se concentraron en la intersección de Patrón Costa y Roque Sáenz Peña para protestar por los mismos motivos.
«Nos hartamos de hacer reclamos y lo único que recibimos son número y ninguna solución. Desde el Ente nos dijeron que ya hablaron con Aguas del Norte, pero seguimos sin respuestas», señaló Lorena Moreno.
«Hace diez días que no tengo agua. Es una falta de respeto a los ciudadanos que tengamos que pagar una factura por un servicio que no tenemos», afirmó Moreno, quien detalló que paga alrededor de $1.200 por el servicio.
«Tenemos que estar comprando bidones de agua para comer, tomar, higienizarnos. ¿Aguas del Norte me va a devolver lo que estoy gastando?, se preguntó.
Moreno apuntó que durante 15 días los vecinos registraron la pérdida de agua de un caño ubicado bajo el puente que lleva a la Universidad Católica. La situación fue alertada a Aguas del Norte, pero los arreglos llegaron recién el domingo.
Los vecinos de Castañares contaron que la falta de agua es continua en la zona, pero se agravó, hace tres semanas que llega con bajísima presión, con el plus que cuando llueve el agua sale turbia.
«Tenemos doble gasto, porque pagamos el agua de la factura y los bidones que tenemos que comprar. Es mucha plata», aseguró.
Según relató Pedro “Yiyo” Guzman, referente barrial, a Nuevo Diario, la falta de servicio lleva cuatro días mientras la ciudad es azotada con una ola de calor que alcanzó los 40ª grados de temperatura. Junto a un grupo de 50 vecinos llevaron adelante la manifestación.
«Aguas del norte no nos da solución, les interesa que paguemos, pero no invierten en cañerías. Aumentaron barrios más arriba y de ahí es donde viene la perdida de la presión del agua» expresó.
Rafael Cruz (39), un vecino de barrio Lamadrid, manifestó que la “situación es insoportable”. Desde el 26 de diciembre no sale una gota de agua de la canilla de su casa. En el pasaje donde vive, los cortes son una constante desde que los vecinos tienen memoria.
“Debemos ir a las casas de nuestros familiares a bañarnos, lavar ropa, compramos cuatro bidones de agua para cocinar, tomar el té todos los días, un desastre. Acá hay gente grande. Mis vecinos tienen más de 75 años y sufren mucho más la falta de agua”, expresó el hombre.
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