La Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (Atepsa), que agrupa a los controladores aéreos de aeropuertos de todo país, anunció que a partir del próximo viernes retomarán medidas de acción gremial en forma progresiva, lo que podría provocar demoras y cancelaciones en algunos vuelos durante el feriado de Carnaval.
Tras el fracaso de la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo de la Nación el pasado 10 de enero y agotadas todas las instancias de negociación, desde ATEPSA sostuvieron «a partir del 18 de febrero retomarán de manera progresiva las medidas legítimas de acción gremial que incluirán la suspensión de las autorizaciones de despegue de vuelos comerciales, carga y aviación en general en todo el territorio nacional».
Según el cronograma de Atepsa, las primeras suspensiones serán este viernes, de 11 a 13 y de 17 a 19.
La medidas de acción gremial es en reclamo de la escasez de personal, según indicó el gremio, lo que «se profundizó producto de la pandemia» de coronavirus, y por la reapertura de la discusión de la paritaria de 2021, «tal como se había dispuesto en julio del año pasado».
Con todo, advirtieron que de no existir una respuesta por parte de la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), las protestas se intensificarán. “El cronograma de acciones ya fue comunicado a todas las líneas aéreas para que puedan reprogramar sus vuelos y notificar a los pasajeros con suficiente anticipación para que las mismas afecten lo menos posible a los usuarios. Sin embargo, no se descarta un efecto en cadena que pueda ocasionar demoras y cancelaciones”, aseguraron desde el gremio.
El secretario general de ATEPSA, Jonatan Doino señaló que el sindicato “asistió a todas las reuniones convocadas por el Ministerio de Trabajo con la voluntad de encontrar puntos de acuerdo, pero la empresa no ofreció ninguna respuesta que permita resolver los problemas dotacionales y de operaciones que afectan la seguridad de los vuelos”.
Y agregó: “EANA se niega a reconocer los problemas del sector que atraviesa una crisis agravada por la pandemia en la falta de personal que obliga a trabajadoras y trabajadores a realizar tareas con dotaciones muy por debajo de los mínimos de seguridad establecidos internacionalmente para los aeropuertos del país. A inicios de esta semana denunciamos además que toda la región sur del país se quedó varias horas sin comunicaciones y sin radar”.
Aunque desde la empresa se ofreció un incremento salarial del 10% desde el sindicato remarcaron que las demandas exceden lo salarial. “La oferta resulta insuficiente ya que no aporta ningún tipo de soluciones a los problemas que afectan gravemente a la seguridad operacional y que no tienen un valor económico sino el de cuidar la vida de los pasajeros”